No olvidamos
No nos reconciliamos
¿Es resentimiento? No
Es Memoria viva
No olvidamos
No nos reconciliamos
¿Es resentimiento? No
Es Memoria viva
No podemos olvidar las atrocidades cometidas por el Terrorismo de Estado que se instaló por la fuerza y el horror aquel 24 de Marzo de 1976 en Argentina como parte del Plan Cóndor que recorrió toda Latinoamérica.
No podemos reconciliarnos con quienes causaron un gran daño político, económico y social que sembraron por todo el continente. Y nos arrebataron a nuestros seres queridos de las maneras más crueles, típicas prácticas de genocidas nazis, desapareciendo y aniquilando a una generación de jóvenes revolucionarios que soñaban con un mundo mejor para todos.
Hoy se cumplen 50 años del Golpe de Estado más terrible de nuestra historia, en un presente donde paradójicamente nos gobierna la pata civil, empresarial y judicial cómplice de aquella Dictadura.
Pero esta vez gracias al voto popular (¡?)
Creímos que el NUNCA MÁS iba a ser nunca más a todo esto y sin embargo volvimos unos pasos atrás.
¿Autocríticas? Muchas. Pero no todos son capaces de enfrentarlas y hablarlas para revertir una actualidad que no nació de la noche a la mañana. La derecha estaba agazapada esperando el momento y tuvieron las herramientas para instalarse como opción “democrática” y dar el salto final en las urnas.
En un país, en una región, en un mundo donde los poderosos juegan al juego de la DESmemoria, la DESconcientización de clases, la DESinformación o información manipulada, la indiferencia por el otro y el sálvese quien pueda, la precarización laboral naturalizada, la instalación de la violencia en todas sus formas como estilo de vida, la educación y la salud para unos pocos, la tergiversación de la historia, de los hechos y de la vida presente… es muy difícil de aceptarlo, asumirlo y no desmoralizarnos.
“La única lucha que se pierde es la que se abandona” nos enseñaron las Madres de Plaza de Mayo. Y aquí estamos 50 años después, con las mismas consignas.
Debemos volver a empezar casi desde 0. Algunos adultos se han “olvidado” lo vivido. Los jóvenes no tienen idea del pasado. Las características generacionales son totalmente distintas a las generaciones pasadas. ¿Cómo encontrar esos espacios propicios para militar, concientizar, recuperar la historia y la memoria que creímos intacta? Quizás en lugares impensados en otros momentos pero que hoy nos gratifican y nos dan una esperanza.
Esos espacios ganados son los clubes de fútbol, que se han convertido en centros de Memoria y reconocimiento a sus socios Detenidos Desaparecidos o Víctimas de la última Dictadura Cívico Militar Eclesiástica.
Es en el fútbol donde la esperanza resurge. En Argentina y en el mundo. Así lo muestran las redes que nos traen imágenes, videos con posicionamientos desde las tribunas que claman por las injusticias mundiales, el genocidio sionista en Gaza, la guerra en Irán, la intervención en Venezuela y el bloqueo a Cuba. Las hinchadas antifascistas se hacen ver y escuchar y nos hacen sentir que no estamos solos ni mucho menos, vencidos.
Los actos por los 50 años del Golpe Genocida en Argentina se multiplican en cada estadio con videos proyectados en sus pantallas, charlas alusivas con periodistas, deportistas, analistas políticos, familiares y militantes de DDHH, performances en las gradas, menciones por la voz del estadio, colocación de baldosas en sus veredas y/o placas conmemorativas para socios, dirigentes, deportistas y trabajadores de cada club.
Impresiones de parches con el logo del pañuelo característico de Madres y Abuelas de Plaza de Mayo en las camisetas de los jugadores de fútbol y de cualquiera que quiera hacerlo en su propia casaca. Entrega de carnets honorarios y nominación de las plateas con sus nombres a los que ya no están por voluntad propia pero que hoy vuelven a estar por voluntad popular y política de las instituciones que así lo disponen.
En un aniversario que simboliza todo lo peor del ser humano, podemos estar orgullosos de encontrar por dónde volver, teniendo muy en claro que nada es definitivo, ni seguro, ni para siempre. Todo es una constante construcción que hay que apuntalar cada día.
Por eso hoy los clubes de fútbol marchamos con las Madres y Abuelas, con los Hijos y los Nietos. Y con los carnets de nuestros socios que dicen Presente! Ahora y Siempre!
Publicada el 24 de marzo de 2026