¿El karma de Azul Azul S.A.?
¿El karma de Azul Azul S.A.?
En noviembre de 2016, después de las primeras acciones judiciales para el sobreseimiento de la quiebra de la Corfuch, desde Azul-Azul S.A. minimizaron este hecho. Según se informó en la prensa, lo habrían catalogado simplemente como «Un saludo a la bandera», ya que «La ley de sociedades anónimas es clara y en realidad esto es una acción que no debiese complicar en nada el andar de Azul Azul». A partir de esto, desde la concesionaria sentenciaron que, recién después de 45 años, la Corporación –si es que se rearticulaba– podría recibir los activos inventariados al momento de la quiebra. Por lo tanto, «No recibirán nada de lo que adquiera Azul Azul, solo se restituiría lo inventariado al momento en que la S.A. se hizo cargo del club».
Paradójicamente, desde aquel pronunciamiento, Azul-Azul S.A. comenzó un declive del que no ha podido salir. En 2015, Carlos Heller compró el paquete accionario del Bloque Yuraszeck, su rival en el directorio de la concesionaria, que le llevó a controlar más del 60% de la propiedad de Azul-Azul S.A. No obstante, esto no se tradujo en una buena gestión: a nivel deportivo, a pesar de lograr el Torneo de Clausura 2017, la ‘U’ peleó el descenso en 2019, 2020 y estuvo a minutos de descender en 2021. A nivel financiero, la concesionaria se convirtió en una máquina de pérdidas que, por lo menos hasta el 2022, acumuló ocho años de números rojos y una deuda de 18 mil millones de pesos, casi el doble de la deuda que hizo quebrar a la Corfuch.
Ahora bien, desde que Tactical Sport –de Sartor Finance Group– compró las acciones de Carlos Heller en 2021, la gestión de la concesionaria no se reduce solo a lo deportivo y lo financiero, sino que también a lo judicial. En noviembre de 2025, la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) sancionó a Michael Clark, presidente de Azul-Azul S.A., con 65 mil UF y su inhabilidad para ejercer cargos directivos durante cinco años, debido a «infracciones graves y reiteradas» a la ley financiera chilena –básicamente, fraude y estafa– en el «Caso Sartor». No solo eso, ya que, el lunes recién pasado, la PDI allanó el Centro Deportivo Azul (CDA) y la casa de Clark para incautar computadores y documentos para la investigación.
Esto último se da en un momento adverso para Azul-Azul S.A. frente a la Casa de Bello. A inicios de 2026, el Senado Universitario manifestó su preocupación a raíz del «Caso Sartor» y cómo eso afecta la imagen de la Universidad de Chile. Hace unas semanas, la propia rectora Rosa Devés amenazó con revisar el convenio con la concesionaria por el uso de nombres, logos y distintivos de la casa de estudios. Sumado a lo anterior, en la Junta Ordinaria de Accionistas de Azul-Azul S.A. celebrada la semana pasada, los representantes de la Casa de Bello –Héctor Humeres Noguer y Andrés Weintraub Pohorille– leyeron un comunicado donde la Universidad de Chile cuestionaba la poca transparencia en las cifras de la concesionaria y exigía una auditoría externa.
Sin lugar a duda, estos diez años han sido difíciles para Azul-Azul S.A. En la última década, la concesionaria ha tenido una gestión bastante discreta en lo deportivo, en lo financiero y lo judicial. ¿Acaso será el karma por minimizar a la bullanguera? La verdad, no lo sé. Lo que sí sé es que, en los últimos diez años, la comunidad azul logró lo que parecía imposible: el sobreseimiento de la quiebra y la reactivación de la Corfuch. De esta forma, mientras los directores de Azul-Azul S.A. estén declarando frente a la Fiscalía; nosotros/as, por nuestra parte, seguiremos «saludando a la bandera» y reconstruyendo al Club en las asambleas que vendrán… Un club pobre, qué duda cabe, pero que –al menos– buscará ser honrado.
Publicada el 7 de mayo de 2026
Jugada escrita por Manuel Pérez Godoy
Corrector de estilo y parte del equipo coordinador de la Editorial Matecito Amargo. Magíster en Historia, docente de historia latinoamericana, escritor amateur, hincha racional de la ‘U’ y encuadernador en los Talleres Empate a Cero. Sus intereses apuntan a indagar en lo político del fútbol, promover el rol social de los clubes, reflexionar sobre el fútbol popular y colectivizar las ideas.