Con mucha alegría me enteré hace unos días de que el Club Social y de Deportes Concepción cuenta con una lista candidata para comandar los próximos cuatro años de la corporación fundadora. En un momento de apatía general por la organización social, esta es una excelente noticia; vivimos un ciclo complejo donde muchos optan sólo por opinar o criticar, pero pocos asumen responsabilidades mayores.
Que una corporación tenga procesos eleccionarios es una señal de salud institucional. Lo ideal sería que compitieran varias listas, como ocurre en equipos como Cobreloa o Curicó Unido, pero en el caso del "Conce" es más vital aún: la historia nos enseñó que cuando el Club Social entra en receso, ocurren tragedias como la desafiliación de 2016. En aquel entonces, la organización no tuvo actividad tras la concesión a la SADP "Fuerza, Garra y Corazón" (Sabando, Tallarico y Jaque), y es de público conocimiento cómo terminó ese episodio.
Desde aquella fatídica fecha, han pasado muchas cosas buenas. Tres directorios han sido testigos del resurgimiento desde la Tercera B, recorriendo las distintas divisiones del fútbol chileno. Al repasar la historia reciente, recordamos al primer directorio de prueba (2016), al segundo que lideró por cinco años (2017-2021, con prórroga por pandemia) y al tercero que hoy cierra su periodo de cuatro años. Cada uno con distintos matices, errores y logros, pero con un denominador común: ser hinchas comunes y corrientes que pasaron del tablón (butaca) a la dirigencia para defender a su club, en su momento más difícil.
Mi reconocimiento a esta nueva directiva que asume el desafío de mantener a la corporación activa y vigilante de nuestros valores fundacionales, justo cuando cumplimos 60 años de historia, escrita por grandes dirigentes como Vittorio Yaconi, Manuel Cordoba y Osvaldo Band.
El camino no será fácil; a veces, una decisión impopular se transforma, con el tiempo, en un acierto o viceversa. Siempre se debe priorizar el futuro del "Conce" por sobre las ambiciones personales.
A los hinchas de otros equipos que lean esta columna: apoyen sus corporaciones. Un "me gusta" en redes sociales, participar en actividades (navidades, romerías, bingos) o, si la economía personal lo permite, pagar la cuota de socio, marcan la diferencia.
Las corporaciones son las únicas estructuras que resisten ante el negocio del fútbol moderno; es donde aún sobrevive la democracia, esa misma que defendía Sócrates en el Corinthians.
Como hincha y expresidente, puedo decir que, más allá de conocer todos los estadios de Chile siguiendo al equipo en las buenas y en las malas, la experiencia me enseñó algo valioso: el verdadero "aguante" también se vive en un asiento de directorio frente a una dura asamblea de socios o cuando hay que pagar los sueldos y la cuenta del club está cero.
Publicada el 17 de marzo de 2026
Jugada escrita por Víctor Tornería
Ex presidente del CSD Concepcion (2016 al 2021)